Cultura: Redes. nota tomada del facebook
07/06/2026
| 525 visitas
Texto de Natalia Trouve, escritora y artista tucumana.
"Yo sigo a mi hija en el maps. Eso es lo que hago. Pensarán que es extremo, pero no. Mi paz es abrirlo y ver la palabra "Mumi" debajo del circulito con su foto dando vueltas por las calles y lugares donde sé ella debería estar. Por momentos me agarra una taquicardia horrible, un angustia, un hielo en la espalda; el circulito rosa que es ella no se actualiza, se pone gris. Pierdo la señal. Pasan 20, 32, 53 minutos desde la última vez que estuvo activa.
Ahí le mando un mensaje.Si no contesta la llamo, y espero su voz del otro lado. Ese sonido suyo diluye cada uno de mis temores. No los nombro para que no nos toquen. Ruego que exista una burbuja que la proteja. Ruego que exista una burbuja que nos proteja.Así vivimos.Ya estoy, llegué, ya entré. Búscame ma.En el único lugar que ella no tiene celular es dentro del colegio, un rato nomás. Eso lo sé perfectamente. Rezo por que no lo pierda, que no se lo olvide por ahí, que no se lo saquen los amigos ni en joda.Que afuera, cuando termina la última hora y sale a la calle, donde andan sueltos los que cada 30 hs nos arrebatan la vida y todo amor posible, lo guarde en un lugar seguro, lo cuide; porque su arma soy yo, sabiendo su ubicación. Porque ella sabe que quien toca a mi hija toca mis entrañas. Porque quien le haga un daño toca cada milímetro de mí. No solo mis 9 meses. Toca mi calostro, mi leche, mis horas mirando sus ojitos, acariciando sus cachetes, enseñándole a hablar, a expresarse, a cantar, a sentir. Quien le ponga un dedo encima toca nuestros días en el parque, nuestras aventuras caminando bajo la lluvia, nuestras corridas al colectivo, los días que no tuvimos mucho para comer, los que pudimos irnos de vacaciones juntas, los que reímos, las noches que la esperé dentro del auto hasta que salga de la fiesta, para que disfrute un ratito más. Toca su aprendizaje. Su camino, sus logros, su sueños, su futuro. Toca nuestras charlas cotidianas, nuestras confidencias, nuestras lágrimas, nuestro amor por siempre, hasta el cielo ida y vuelta.
¿Cuántos hombres serán uno cada 30 hs.? No puedo hacer la cuenta. Andan por todas partes. Todos ellos posibles hijos de alguien. Padres, hermanos, tíos, sobrinos, abuelos. Amigos de alguien. Vecinos, conocidos del barrio, de la facultad. Y lo peor: parejas, ex parejas.Meten miedo.No sabes por dónde te pueden salir, qué es lo que te pueden hacer. Miedos. Los conozco, porque a muchos los he vivido, a otros tantos los vivieron mis amigas, mi madre, mis hermanas, mi abuela, mis vecinas, mis compañeras de trabajo. Y a los peores los lloro por la tele, me angustio y me embronca el alma.Porque no debería ser así. No deberíamos vivir así Mí hija debería ser libre de mí y del maps.Debería yo dejarla subir a un Uber, a un colectivo de tranquila. Dejarla que ande suelta, que camine un poco más allá. Porque de eso se trata la vida, de andar.Pero aquí estoy, espantada del mundo, siguiendo con lupa su rastro, buscándola y trayéndola de todos lados, cuidándola como oro en polvo, mirando por sobre mis hombros y los suyos. Desconfiando de muchos, que sé que no son todos -lo sé- van a querer contestar eso, decir "yo no soy así".
Redes sociales:
Deje un comentario:
Más noticias: