A poco de salir de San Miguel de Tucumán por la 338, se observa los ingresos a las ciudades, a lo largo la ruta más transitada de la provincia. Todas tentadoras por su historia, gastronomía y bellezas naturales, siempre con la montaña de fondo.

El Monumento al Indio detiene a los cientos de vehículos que un rato antes comenzaron a subir , entre curvas y contracurvas. No es para menos, es parada obligada para deleitar productos regionales, admirar las artesanías locales y la imagen familiar de un recuerdo tomado con el celular.
La verde jungla vigilando la ruta nos va llevando hasta que al costado izquierdo el espejo de agua del Dique la Angostura es la puerta obligada para ingresar a la villa El Mollar.

Los tiempos son cortos entonces Tafi del Valle se aparece pronto cuando ya se está a unos 2000 msm. La villa se muestra imponente con todo su esplendor . Ya se recorrió ,por la ruta 307, un poco menos de 110 kilómetros y el asombro ante tantas bellezas naturales "amontonadas" es constante.
Pasando la ciudad, empiezan a verse hermosas viviendas, para todos los gustos y bolsillos para que habitantes permanentes y temporales las disfrutan.

Ahora el Infiernillo , a 2500 msn, parece estar muy cerca de Tafí del Valle, dada la cantidad de viviendas entreveradas con los animales cerreños. En ese lugar la bandera flamea orgullosa, mientras los visitantes compran, miran, beben, bailan, con las selfies reinando en sus manos..
Siguiendo la parte nueva de la ruta , se pasa por el Observatorio de Ampipa, lugar especial para observar y soñar con las estrellas.
Al rato los vehículos que llegan de todos lados del país, comienzan a estacionarse en la bella , histórica, misteriosa, acogedora Amaicha del Valle.
Recorrer sus calles es un deleite, con esa mezcla de vieja y pretendida modernidad que muestra por algunos sectores. Vehículos, motorhome, motocicletas, se unen a las vestimentas que llevan puestas esos miles de jóvenes, niños y viejos que caminan sin apuros.
Llegar al Predio Municipal es una odisea disfrutable. Las muy ricas empanadas, los quesos, humita, choris , hasta locro y asado inundan con sus exquisitos aroma.
Todo el gratificante recorrido desde la salida de San Miguel de Tucumán hasta donde la Pachamama habla y bendice es inolvidable.
Al rato la Madre Tierra dio el permiso para disfrutarla. Y eso hacemos con esa sensación divina de estar protegidos y bendecidos por esta Pachamama. María Eva Pastrana, que a los 74 años se muestra agradecida , orgullosa y plena para llevar adelante con fe y amor el año 2025 protegiendo y cuidando a todos los que lleguen , pasen , conozcan y amuchen en el Valle.
¡¡¡¡Kusiya, Kusiya , Jallalla, Jallalla!!!
Daniel A. Villalba
villalbadanie07@gmail.com